En entrevista, el presidente del Consejo Mexicano del Arroz informó que el mal tiempo a lo largo del año provocará que la superficie de siembra del cereal baje de las 65 mil hectáreas actuales a sólo 50 mil, y que la producción pase de 280 mil a 250 mil toneladas. Así, México incrementará la importación de arroz para satisfacer sus necesidades de consumo, y este año podrían llegar a 850 mil de las 1.1 millones que requiere. Tal situación ha obligado tanto a la Secretaría de Agricultura como a los productores a trabajar en conjunto para hacer un estudio profundo y determinar los puntos débiles, no sólo para establecer las estrategias y dar solución al problema, sino lograr que el productor sea competitivo sin descuidar el área industrial. "Tenemos que hacer alianzas y estrategias con ellos para que vayan utilizando las nuevas variedades que vamos a meter de grano delgado." Potencial Díaz Hartz informó que se tiene identificada un área plana de cinco mil hectáreas con riego en la Costa Grande de Guerrero, que podría ser altamente productiva y permitir la obtención de unas 40 mil to neladas, lo que permitiría bajar la dependencia considerablemente en sólo un año. "Vamos a ir a revisar con los técnicos y el INIFAP para ver la posibilidad, porque es increíble que estemos desperdiciando una zona con esta cantidad de recursos." Para lograrlo, explicó, se requeriría aplicar las nuevas tecnologías, maquinaria de precisión para tener altos rendimientos y semillas mejoradas, que se pudieran conseguir a través del apoyo de los gobiernos federal y estatal. "Necesitamos infraestructura de acopio, porque ya para un volumen de esa cantidad no podemos moverlo a grandes distancia, pues en 24 horas se calienta y se mancha." Advirtió que la caída de la producción y el aumento de las importaciones podría ocasionar el incremento en el precio al consumidor, que actualmente es de 12 pesos en promedio. De ahí que la Secretaría de Economía (SE) debe buscar algún pacto para mantener los precios bajos, pues de lo contrario se provocaría la baja en el consumo per cápita, que es de siete kilos. Consideró urgente disminuir la dependencia alimentaria de México, para lo cual se requiere una política de comercio interior que también regule los precios de los insumos, que se han disparado considerablemente, pues para la siembra de una hectárea de arroz de temporal se requieren 12 mil pesos, en tanto que si es de riego se invierten 22 mil. Finalmente señaló que la dispersión de los 180 millones de pesos del presupuesto del sector ha fluido lentamente, pues de los cien millones destinados a la reconversión no han recibido nada. |
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